Verificación analítica de transductores de presión diferencial, termocuplas blindadas y manómetros industriales bajo protocolos IRAM.
Normativa IRAM vigente
Equipos patrones certificados
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La frecuencia depende del nivel de criticidad del instrumento y del entorno de operación. En plantas petroquímicas, se recomienda una recalibración cada seis meses para equipos críticos y anual para los de menor impacto. La norma IRAM 1234 establece los criterios para definir el intervalo según la deriva histórica y las condiciones de proceso.
Se emplean baños de temperatura controlada con una estabilidad de ±0.1 °C y un termómetro patrón certificado con trazabilidad al INTI. La comparación se realiza en al menos tres puntos dentro del rango de operación del horno, generalmente a 200 °C, 400 °C y 600 °C. Los criterios de aceptación siguen la tabla de tolerancias de la norma IRAM 1235.
Sí, es posible mediante calibración en campo con bombas de presión manuales portátiles. Se conecta el patrón digital a un manifold que aísla el instrumento del proceso. El procedimiento incluye la generación de al menos cinco puntos ascendentes y descendentes para evaluar histéresis. La trazabilidad metrológica se documenta en un certificado que incluye la identificación del manómetro, los valores medidos y la incertidumbre expandida.
La norma principal es la IRAM 1234, que especifica los requisitos para la calibración de transductores de presión en entornos industriales. Incluye directrices sobre equipos patrón, condiciones ambientales (temperatura ambiente entre 18 °C y 28 °C, humedad relativa menor al 80 %), procedimientos de medición y criterios de aceptación. También se complementa con la IRAM 1236 para la documentación de resultados.
La deriva suele deberse a la contaminación del alambre termoeléctrico por exposición a gases corrosivos, ciclos térmicos extremos que generan tensiones mecánicas, o envejecimiento del aislamiento cerámico. En hornos industriales, la acumulación de depósitos en la vaina también altera la transferencia térmica. Un mantenimiento programado cada 12 meses reduce significativamente estos efectos.
Se emite un certificado de calibración que incluye: identificación del instrumento, fecha y lugar de la calibración, equipos patrón utilizados con su trazabilidad, valores medidos en cada punto, incertidumbre expandida (k=2), y la conformidad con la norma IRAM aplicable. Además, se adjunta un informe de desviaciones si se detectan valores fuera de tolerancia, con recomendaciones para ajuste o reemplazo.
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Nuestro enfoque se basa en protocolos IRAM, trazabilidad metrológica y experiencia en instrumentación industrial. No ofrecemos promesas genéricas, sino procedimientos verificables que marcan la diferencia en plantas petroquímicas, hornos industriales y líneas de proceso.
Todos los trabajos de calibración de transductores de presión diferencial, termocuplas blindadas y manómetros industriales se ejecutan bajo los lineamientos de las normas IRAM vigentes. Esto incluye la selección de equipos patrón, condiciones ambientales controladas, documentación de resultados y frecuencia de recalibración según criticidad. No hay atajos: cada paso está definido y auditado.
Utilizamos bombas de presión manuales, baños de temperatura controlada y patrones digitales con trazabilidad a patrones nacionales. Cada equipo cuenta con certificado de calibración actualizado, y los resultados se registran con incertidumbre expandida declarada. Esto garantiza que las mediciones sean defendibles en auditorías internas y externas.
Nuestro equipo ha realizado calibraciones en refinerías, plantas petroquímicas y hornos de alta temperatura. Conocemos los desafíos de la instrumentación en ambientes corrosivos, con vibraciones y temperaturas extremas. Esta experiencia se traduce en procedimientos adaptados a cada contexto, minimizando riesgos y tiempos de parada.
Al finalizar cada intervención, entregamos un reporte individual por instrumento que incluye: puntos de calibración, valores medidos, desvíos respecto al patrón, criterios de aceptación según IRAM y recomendaciones. Esto facilita la trazabilidad documental y el cumplimiento de requisitos normativos en plantas certificadas.
Coordinamos cada servicio directamente con el técnico asignado, quien conoce el equipo, el procedimiento y las condiciones de planta. Esto evita malentendidos y permite ajustar el plan de calibración según las necesidades reales del proceso. La comunicación es clara, técnica y sin vueltas.